Situado en la confluencia de los ríos Jubera y Leza, nuestros viñedos (año 1900) están plantados sobre suelos Arcillo-ferrosos, altitud 407 - 420 metros.

 

El clima mediterráneo, con un escaso nivel de precipitaciones bien distribuidas durante el año, y el predominio de cultivo en secano, hacen de Murillo un enclave privilegiado para el cultivo de la vid que deriva en una calidad máxima de la uva, regulándose naturalmente la producción mediante el estrés hídrico natural que sufre la planta.

 

La experiencia e ilusión de nuestros viticultores, con el asesoramiento de nuestros técnicos hacen el resto, obteniéndose unos resultados inmejorables de nuestros mejores terroirs.

 

Las uvas entran a la bodega en su punto óptimo de madurez y con un total control enológico, siendo la base para la elaboración de nuestros caldos.

VARIEDADES

 

VIURA: principal variedad blanca, data del 1900 la viña más antigua con la que nuestra bodega elabora sus exclusivos vinos blancos

 

TEMPRANILLO: uva tinta predominantes (90%), data del 1956. Es la variedad reina de La Rioja, imprescindible para la elaboración de frescos y aromáticos vinos jóvenes, única para nuestros profundos y complejos vinos de guarda

 

GARNACHA, MAZUELO y GRACIANO: estas uvas tintas, variedades autóctonas, componen el 10% restante, aportando color, elegancia y originalidad al Tempranillo y resultando con su coupage un vino único en nariz y boca.

 

CONTROL DE VIÑEDOS

 

VIÑEDOS PROPIOS, MEJORES VINOS

 

El cuidado asesoramiento de nuestro equipo técnico de bodega en nuestras propias viñas para controlar todo el ciclo anual del viñedo, desde la poda hasta los tratamientos a realizar, con exhaustivos controles de cada parcela hace que la calidad final de los vinos sea total.

 

Las continuas determinaciones analíticas y sensoriales realizadas a pie de viña van determinando el punto óptimo de madurez de la uva para ayudarnos a programar la fecha de vendimia.

 

 

 

 

 

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